RESTAURANTS / VISITES D’INTERÈS

B A R C E L O N E T A

 

icono_espaniolLa Barceloneta mantiene su alma intacta, su mirada al mediterráneo. Este barrio lleva el mar en sus venas y en el oficio. Tierra de de pescadores, marineros y contrabandistas, en tiempos en que la ciudad daba la espalda a su costa. La Barceloneta ha sido siempre una unidad autosuficiente, popular y orgullosa, que ha dotado de peculiaridad a sus gentes, aún, ahora, hay quien considera “forasteros” a los propios visitantes del resto de la ciudad…
Callejeando encontraremos las auténticas reliquias de su pasado e historia. Edificios modernistas, neoclásicos e industriales o rincones y plazas que aún conservan su carácter más local como son: Casa Magí, Casa Esteve Cortada, Casa Josep Torras, Casa Lluis Cairó, Maquinista, Mercat de la Barceloneta, Iglesia de Sant Miquel del Port o Casa de la Marina. Si bajáis por el Port Vell hasta la playa y continuáis en direccion al Port Olímpic os encontraréis con la Torre del Rellotge y “L’estel ferit.”

Un itinerario que empieza en el “Port Vell”, la porción de ciudad que Barcelona ganó al mar, y a la que también se puede acceder desde la pasarela que comienza al final de la Rambla. Aquí se encuentra un activo centro comercial con tiendas de todo tipo,
restaurantes, bares musicales, y el Aquarium de Barcelona, centro marino con un espectacular oceanario y un túnel transparente de más de 80 metros de longitud que os permitirá disfrutar de
un espectacular paseo submarino.

Desde allí nos dirigimos al edificio del Palau de Mar donde encontramos el Museu d’Història de Catalunya (Plaça Pau de la Vila, 3. Tel. 932 254 700). El museo muestra una exposición permanente sobre la historia de Cataluña, desde la época de la prehistoria hasta la actualidad.
Muy cerca del museo, junto al Moll dels Pescadors, se levanta la Torre del Reloj que se construyó en el año 1772 y funcionó como el faro del puerto hasta mediados del siglo XIX. El atardecer es la mejor hora para acercarse al lugar, ya que los barcos pesqueros comienzan a atracar para celebrar la tradicional subasta de pescado en el edificio de la Llotja. En dirección a la playa, el barrio se abre a la izquierda con su aspecto más tradicional. Calles estrechas y balcones con ropa tendida, el mercado, comercios de todo tipo, bodegas, bares y restaurantes. Calles estrechas, aromas de cocina marinera…el alma autèntica del barrio. La Barceloneta es hoy un lugar cosmopolita que, en verano, alcanza su máxima expresión. Su playa es de las más vivas de la ciudad: bañistas, música y baile al ritmo de sones cubanos.
Seguimos por el paseo marítimo hasta encontranos con “La Vila Olímpica”, con anchas avenidas encaradas al mar. Pasear, hacer running, patinar o ir en bicicleta es la mejor manera de recuperar el espíritu olímpico de la ciudad. Atardeceres espectaculares y noches de ocio de luz y de luna, de música y ritmo…

 

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La Barceloneta keeps its original soul alive, a glance into the Mediterranean. The sea runs through this quarter’s veins, and in all of its trade. A land of fishermen, sailors and sumgglers, in those times when the city turned its back on the coast. Barceloneta has always been self-sufficient, popular and proud, and it has provided its people with a peculiar nature; even nowadays there is some people who see visitors from uptown as “strangers”…
Wandering… only if you wander through the streets, you will be able to find the genuine relics of its past and history. Modernist, neoclassical and industrial buildings, or little hideouts and squares, still keep their local character. Some of these buildings or places are: Casa Magí, Casa Esteve Cortada, Casa Josep Torras, Casa Lluis Cairó, Maquinista, Mercat de la Barceloneta, Iglesia de Sant Miquel del Port or Casa de la Marina. If you go down by the Port Vell to the beach and you continue towards Port Olimpic you find the Torre del Rellotge and the peculiar “L’estel ferit”.

We suggest you an interesting route starting at “Port Vell”, Barcelona’s city part that was a gift from the sea, and which is also accessible from the gangway that starts at the end of la Rambla. Here you will find an active shopping mall with all sorts of stores, restaurants, music bars. You will also find Barcelona’s Aquarium, a marine center with an amazing oceanarium and a transparent tunnel of more than 80 meters length, which will make you enjoy an spectacular submarine walk. From there we head towards Palau de Mar’s building, where we will find the History Museum of Catalonia (Museu d’Història de Catalunya: Plaça Pau de la Vila, 3. Tel. 932 254 700). The museum displays a permanent exhibition about Catalonia’s history, from prehistoric times to present times. Very close to the museum, nearby the Fishermen’s Dock (Moll dels Pescadors), stands the Clock’s Tower that was built in 1772 and worked as the harbour’s lighthouse up to the middle of XIX century. Twilight is the best time to have a walk around, as little fishing boats start docking in order to hold the traditional fish auction that takes place in La Llotja’s building. Heading towards the beach, the quarter opens to the left showing its most traditional aspect.

Narrow streets, plenty of balconies with hung up clothing, the market, all sort of stores, wine shops, bars and restaurants. Narrow streets, sea cuisine scents… the quarter’s real soul. La Barceloneta is today a cosmopolitan place which, in summer, reaches its highest point. Its beach is one of the most lively places in the city: swimmers, music and dancing to the music of Cuban sounds. If we follow along the promenade we will meet “La Vila Olímpica”, with wide avenues facing the sea. Walking, running, skating or bike riding are the best ways of recovering the city’s Olympic spirit. Spectacular twilights and leisure nights plenty of light, the moon, music and rythm…